jueves, 15 de septiembre de 2016

Ten Candles - Reseña



Ten Candles  de la editorial Cavalary Games es un juego de rol hasta para 6 jugadores, de enfoque narrativo y centrado en el horror trágico. Un tipo de enfoque especifico sobre el horror, que busca situar a los jugadores con la idea de que sus personajes se encuentran destinados a morir y fracasar, haciendo que el deseo de ganar sea sustituido por el deseo de saber lo que tuve que pasar cada personaje antes de que ellos le reclamaran.

Lo que sobresale en el juego no son sus reglas, ya que guardan relación con los diferentes sistemas narrativos existentes, que usan los clásicos dados de 6 caras. Existe un conjunto común de dados que se va reduciendo según avanza la partida y existen mecanismos que permiten repetir tiradas o intervenir en la narración, pero siempre con un costo y aunque no es nada complicado, resulta importante que a todos los participantes les queden claras las reglas, ya que son las que permiten avivar la narración para dirigirla a su inevitable final.

Aunque el sistema y tipo de ambientación no sorprende, la mecánica de las velas hace que todo el juego cobre un aire misterioso porque aparte de generar ambiente, son un representación física de como avanza la partida. Al inicio con 10 las velas encendidas, los jugadores podrán sentirse calmados  sabiendo que pueden actuar sin preocuparse tanto de las consecuencias, pero mientras se van apagando las velas el control narrativo del master y la capacidad de ellos aumenta.

Cuando la última vela se apague, sin importar el contexto, todos los jugadores que falten por fallecer, terminarán mordiendo el polvo. Lo cual no muestra una falla en el diseño, al contrario, se crea el ambiente para reflexionar sobre aspectos trágicos de la vida, de modo que a diferencias de otros juegos de puro saja y raja, Ten Candles nos invita a reflexionar en la oscuridad.

La maquetación es simplona y las ilustraciones son casi inexistentes, lo cual hace que revisar el manual se vuelva tedioso, brindando una experiencia similar a la de leer un documento en  el word. Lo cual exige una mejora en este apartado que ojala suceda en la segunda edición. Por otro lado, se encuentra lleno de ejemplos, de modo que es difícil perderse con el lado mecánico del juego, pero en  el narrativo cojea, para nada se lo recomiendo a un narrador o máster novato, ya que requiera de un gran nivel de improvisación que solo el tiempo te lo da.

Aparte cuenta con una sección que contiene diversos módulos que sirven como propuestas para iniciar una partida, pero debido a su sencillez, quedan como sobradas, ya que cualquier persona que haya visto unas pocas películas de terror puede generar sin problemas el contexto inicial para una partida en donde ellos acechan.

Aún con todas sus flaquezas, vale la pena conseguir Ten Candles ya que el juego esta construido de una forma enfocada en generar emociones profundas, que no todos los juegos logran con éxito. La experiencia planteada llama mucho la atención y al funcionar solo como one-shot, permite a cualquier persona involucrarse en una travesía de horror muy especial.