miércoles, 28 de enero de 2015

TALENTOS y talentos

Desde mediados de enero me emocione con la idea de poder dirigir una partida de la segunda edición de Warhammer Fantasy, ya que la lectura del libro básico me dejo un excelente sabor en la boca. Para empezar la ambientación sencilla pero interesante me cautivo y su sistema de avance de  personajes mediante profesiones me pareció una refrescante brisa en comparación al gastado sistema de talentos que viene promoviendo wizards por un largo rato.

Me encantaría tenerlo colgado en mi sala.

Entonces llego el momento de jugar y fue desde la creación de personajes que empece a percibir un aroma familiar, la verdad fue clara cuando se produjo un combate,  me di cuenta de que las diferencias mecánicas entre sistemas no eran tan grandes, las profesiones en Warhammer eran simplemente agrupaciones de talentos con un limitado margen de mejoras. Mientras el sistema de combate, aun que era claramente brutal para cualquier jugador, llegaba a tardar lo mismo que otros sistemas poco "realistas".

Se termino la partida de prueba, y al final me quede con un sabor amargo, era como topar contra pared, por enésima vez. Al final todo se siente muy similar y entre las diferentes opciones de juegos y sistemas, que en realidad son solo dos. Sigo prefiriendo la simpleza de Rápido y Fácil para ser simulacionista y  el XD6 cuando se trata de narrar.

Pero que quede claro, el universo de Warhammer Fatasy es increíblemente interesante, en especial a lo que se refiere a las escuelas de la magia y las diversas formas en como se presentan las energías del caos en el mundo.  Les invito a que le den una revisada a los manuales, tan solo por el rico mundo que presenta. 

Las infinitas posibilidades del caos.