lunes, 7 de enero de 2019

No me gustan las reglas de oro



Por toda la Internet y no solo en blogs o redes sociales relacionadas con nuestro hobby, de forma constante se pueden encontrar artículos, entradas a un blog o post de Internet en donde se defiende con firmeza una serie de reglas inmutables relacionadas con un tema especifico, sugiriendo que aquella persona que ignore las reglas planteadas se encuentra destinada al fracaso. Resulta comprensible que en una buena cantidad de temas, como pueden ser las apuestas, agricultura o cocina existan reglas que sean cerradas y a veces inevitables, pero en otros temas más complejos, no tienen razón de existir.

Las reglas de oro no tiene sentido en el rol. Porque nos encontramos con un pasatiempo con demasiados factores variables, que pueden hacer que lo que funcionen de forma excelente para ciertos aficionados, resulta una carga para otros. Lo cual resulta obvio para muchos roleros y termina generando el peor efecto de ir definiendo ciertas experiencias como la supuesta estructura medular del hobbie, lo que termina por suceder es que cualquier grupo que no acepta ciertos modos de jugar, pasa a estar “jugando mal”, o simplemente se dice “no están jugando rol”. Respuestas terribles que solo sirven para echar leña al fuego.

Pienso lo mismo cuando se habla de los “pecados del rol” o cualquier tipo de intento por definir lo que es jugar el rol de “forma correcta”. El rol no es una ciencia, es un pasatiempo, mezcla extraña entre teatro y wargame que se encuentra sujeto a constante cambio, así que no veo gran valor en querer definir formulas sobre piedra. ¿Para qué?. Si tan solo en algunos años varias de las apreciaciones actuales que tiene que ver con el rol van a volver a cambiar, no viene al caso.

Esto no quiere decir que estoy encontrá de que se brinden consejos, sugerencias o se compartan experiencias de un sinnúmero de experiencias personales. Es genial que todos nos pongamos a compartir lo que nos funciona, gusta y disgusta, finalmente es lo que hace la Internet una experiencia tan apasionada y a veces intensa. Pero cuando me encuentro con las típicas entradas de “ el libro sagrado para ser un buen master” o cosas parecidas, no puedo evitar alzar la mirada hasta que mis ojos quedan en blanco.

Cada mesa es diferente, así que lo que funciona en la miá, no tiene porque funcionar en todos. Razonen la frase anterior y háganla su mantra. Oooooommmmmmmmmmm......