domingo, 24 de noviembre de 2013

Día 16- Esa interpretación que te sale bordada

EL SORDO

En todas mis aventuras, en especial en la partida donde los personajes deciden ir de "compras" en la villa o ciudad en la que se encuentran, de forma inevitable terminaran intercambiando palabra con un vendedor algo anciano que ya no escucha como antes y para lograr un buena negociación con el comerciante sordo, los diferente pjs que lo han conocido, siempre han necesitado de una buena dosis de tiradas altas y mucha paciencia.

Siempre pasa lo mismo, uno de nuestros héroes se acerca con alegría diciendo " ¿cuanto cuesta el reluciente (equipo x) ?" , a lo que nuestro anti-héroe sordo responde " ¿qué?"...el héroe insiste y el sordo igual, nadie obtiene lo que quiere y entonces las soluciones de siempre se atraviesan en la mente de los jugadores:

a) Hay que matarlo.....Lo cual nunca es sencillo, ya que siempre me aseguro de darle al sordo algún papel o poder significativo en relación con la historia.

b) Lo intimidan.... Da igual, por que es sordo, eso quiere decir que NO ESCUCHA!!

c)Solo paso una vez, hace tiempo a uno de los personajes se le ocurrió escribir en un pergamino lo que quería pedirle al sordo. Ya se que podía comentar que el sordo no sabe leer (común en la fantasía medieval) o que simplemente tiene mala vista, pero se me hablando el corazón y fue posible que negociaran con el sordo.

Ni dioses, ni malvados nobles, ni males profundos e incomprensibles. Interpretar a un comerciante sordo es todo lo que me basta, para hacer reír, llorar, enfurecer y alegrar a cualquier grupo de jugadores, les puedo asegurar que nunca falla. Eso sí, una vez que han usado al sordo, no recomiendo volver a traer a otro sordo, en la misma campaña al menos.

el sordo no oye...