domingo, 19 de octubre de 2014

Vastras, guardian de la pirámide de hierro



Mictlan es la dimensión en donde las deidades se encarnan, y luchan batallas sin fin, haciendo uso de las almas  mortales de la forma que mejor les convenga. En los dominós de Bast, la arena y las pirámides de diversos materiales adornan el paisaje. La diosa del engaño, de lo misterioso y el hogar, se presenta con una figura esbelta y rostro felino. Otras veces es imposible diferenciarla de un gato común y corriente.

A la diosa le encanta jugar con la mente de sus súbditos y oponentes, a quienes en relación a su nivel de aburrimiento, puede asesinar sin remordimientos o enclaustrar por días dentro de alguno de los laberintos dentro de su docena de pirámides.  De cualquier forma, ella sabe que mientras sus ratones mueren en su reinado de arena, puede resucitarlos tan rápido  como los mata.

La pirámide de hierro es su orgullo y no solo por que en su interior se guarda el peor calabozo dentro de sus dominios.  Vastras, el escorpión dorado, el ser que mato y resucito durante siglos, lo considera su mejor obra, ya que al a verlo despedazado en tantas ocasiones, se vio obligada a remplazar partes de su cuerpo con metales preciosos. Y lo mejor de todo es el síndrome de estocolmo que guarda Vastras hacia ella.

Vastras, el guardia de la pirámide de hierro cuenta con la fuerza para retar a los jueces de Osiris o los demonios de Hades. De ningún modo se acerca al poder de una deidad, pero su poder es el suficiente, para ser tomado en cuenta por los propios dioses. Vastras aun que adora su diosa, siente disgusto por su pasividad ante el avance y ataques cobardes que producen los sirvientes de Hades en su territorio, entiende que su diosa detesta la guerra, pero sabe que si los ataques no son atendidos, la situación solo podrá empeorar.

Vastras

-No puede sufrir efectos mágicos que le impiden atacar y moverse en cada turno.
-Sus oponentes solo cuentan con la ventaja de que a pesar de ser impactados, pueden  tirar una salvación para evitar ser impactado por el ala de la purga,  una alabarda que carga de forma permanente.  En caso de ser impactado,  la vida del oponente abra terminado.
-Vastras puede expulsar su armadura y encerrar a un oponente dentro de la misma, ya sea para capturarlo o asfixiarlo.
-Su cola en forma de alacrán podría ser un simple adorno, de no ser por el hecho de que la esmeralda en la punta revela a sus oponente la forma en que morirán. Solo una mente disciplinada podría combatir el suficiente tiempo con Vastras, como para llegar a contarlo.