domingo, 2 de noviembre de 2014

Día 2- ¿Cual ha sido tu mejor sesión? ¿Porqué?

La pregunta es complicada, pero siento que una de las mejores cesiones, aconteció a principio de la campaña "Long live the new flesh", partida sostenida por la ambientación y sistema de Numera, pero con un claro estilo Sandbox (mundo abierto). En la partida los jugadores ocuparon el papel de un grupo de esclavos que consiguen su libertad a partir de la muerte de sus crueles maestros.

Una vez con su libertad en las manos, los pjs decidieron emprender una guerra contra la población que les capturo y les hizo vivir una existencia de servidumbre. Los días de la ciudad de Uxphon, la de infinitas tuberías, estaban contados. El grupo organizo un rebelión desde el interior, usando viejos contactos así como preparando a los esclavos que se les iban uniendo. Todo esto fue sucediendo en al menos 4 o 5 partidas, que llevaron a la mas impresionante de todas las cesiones que me a tocado dirigir.

La cesión en concreto inicio con los jugadores tomando el papel de Espartaco, al dirigir a todos los esclavos desde su base secreta hasta la ciudad de Uxphon, la cual llevaba unas cuantas horas de motines, desde las cercanías a la ciudad, se podía observar el humo. Al entrar con el ejercito de esclavos, los jugadores penetraron en el último bastión de la oligarquía de Uxphon, una fortaleza que en su interior guardaba una maquina antigua desactivada, qué los últimos ricachones con vida, activaron como una forma de venganza por la derrota sufrida.

El artefacto era un gusano metálico gigante, que aplastaba a cientos de rebeldes sin el mínimo esfuerzo, por suerte el aparato marcho en linea recta sin detenerse, destruyendo todo a su paso, hasta perderse a la vista.  Los personajes bajaron con su ejercito de hombres libres, a decirles que el siguiente paso, sería construir un lugar nuevo en donde todos podrían vivir sin cadenas. El discurso fijo el objetivo de docenas de partidas por venir y fue uno de los momentos mas épicos que me a tocado presenciar.