viernes, 8 de diciembre de 2017

Día 8 - No es rol


Casi todo los juegos de azar o mesa no son rol y apenas guardan un relación con los juegos de rol por el hecho de contar con reglas y estrategias complejas, pero solo eso. Mientras un juego carezca de la posibilidad de asumir el papel de un personaje, situación o ente de forma personal no existe el rol y sin la parte de asumirse dentro de un rol, pues entonces podrá ser un juego, pero no de rol.

Mi definición aunque amplia en relación a lo que si considero un juego de rol, la sostengo, ya que jugar a los vaqueros, por foro, correspondencia o mediante algún método teatral extraño de noruega pueden ser definidos en un primer momento como un juego de rol. Lo cual no significa que sean juegos de rol idénticos, regidos por las mismas reglas, temáticas y actos, ya que cada uno cuenta con sus propias características. 

Esto quiere decir que prácticamente cualquier juego se puede convertir en un juego de rol, siempre que en algún momento se le adhiera el elemento de la toma de un papel o rol. Es posible jugar ajedrez como un juego de rol, en caso de que se busque introducir dialogo y personalidad a las piezas, esto producirá una carga innecesaria al juego sin dudas, pero no por ello dejaría de ser un juego de rol, tal vez intrascendente y sin mucho sentido, pero un juego de rol al fin y al cabo. 

Y esto lo afirmo, porque fue así como nacieron los juegos de rol modernos, porque mientras se jugaban juegos de estrategia militar, se paso de forma paulatina de mover ejércitos enteros, a movilizar escuadrones y finalmente toparse con los generales y sus personalidades ficticias o históricas. Y es para mi el momento de tomar una pieza y asumir una personalidad única lo que hacer nacer al rol como lo conocemos en la actualidad.